miércoles, 23 de marzo de 2022

 

HARRY’S CORNER

El precio de la guerra

Harry Thomas Danvers *

 

 

It is right to write a poem

About something so vastly wrong

That everyone agrees

Noone should write

Anything wrong about it

 

 Es correcto

Escribir un poema

Acerca de algo tan equivocado

De que todos están de acuerdo

Que nadie debería escribir

Nada mal de esto

 

    Esta es la última estrofa del poema VIETNAM, que escribí, in situ. Estuve trabajando en un barco que trajo “clamores” (quita pie en español), de los EE UU hasta la guerra en Vietnam. En ese tiempo, estas palabras fueron rechazadas por la mayoría de los ciudadanos estadounidenses. Más tarde el público cambió de creencia y poco a poco la guerra fue tomada como un  error. En otras palabras, muchos muchachos buenos, murieron en vano. Un resultado de esto fue la abolición de la conscripción militar. Ahora las fuerzas armadas fueron bien pagadas, casi como mercenarios. También fueron bien entrenados en espera para el siguiente conflicto.

 

   Esto tardó hasta que Irak invadió a Kuwait. Fue una agresión a un país libre y por lo tanto en contra de la ley de las Naciones Unidos. Así, el presidente de los EE UU, Bush (el papá), mandó las tropas a este país pequeño, jugoso de petróleo. Luego, entraron a Irak. Para enfatizar la razón de la invasión, fue establecido que el dictador tenía armas de destrucción masiva. Un enemigo terrible. 

 

   Los soldados extranjeros fueron bienvenidos en derrocar al dictador malo. El ejército entonces, hizo su propio enclave impenetrable, mientras continuaron las guerras. Se usa el plural, porque había conflictos dentro y fuera del país. Esencialmente fue una guerra  civil. Aparentemente el ejército extranjero peleó en el lado equivocado hasta que el pueblo de Irak quería sacarlos. La lección aprendida en esta guerra fue que se puede hacer un enemigo de un amigo.

 

   Pronto fue necesario mandar tropas a Siria, en busca de terroristas. Allí, el ejército estadounidense encontró al ejército de Rusia, la otra potencia mundial. Rusia estaba respaldando al presidente Assad, en contra de sus enemigos. Así, esta guerra tenía anfitriones formidables. Hasta la fecha, ningún país ganó nada allá. La lección que aprendió EE UU, fue que hay varias potencias mundiales.

 

   Después llegó 9/11 (las torres en español). Los culpables fueron terroristas de Afganistán. Así las tropas fueron allá. La otra potencia, Rusia acaba de salir, sin ganar nada. Los estadounidenses se quedaron unos veinte años, luchando en una guerra que fue imposible ganar.

 

   Irónicamente, las dos potencias mundiales habían pasado casi los mismos conflictos en tiempos y lugares diferentes, con sus propias ganancias y pérdidas.

 

   Es cierto que el producto más vendido en el mundo hoy, es el armamento bélico. Es decir que la guerra es rentable. Eso sí, pero el precio de la guerra es la muerte.

 

 

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*El tema, los comentarios y la redacción son responsabilidad del autor

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